La historia del joven asesinado en su primer día como domiciliario (BOGOTA)

Kevin, su hermano de 22 años, y quien ya laboraba en ese lugar, le comentó que estaban necesitando a una persona, y como a Juan no le renovaron en marzo el contrato en el hotel Habitel, donde trabajaba, porque se cerró debido al nuevo coronavirus, no dudó en tomar la oportunidad.

“Él fue a trabajar como por distraerse y hacer algo productivo porque la cuarentena la pasamos todos juntos en la casa”, narra Kevin, quien también estaba haciendo entregas ese día. En la tarde, Juan llevó varios pedidos y regresó a casa para bañarse y organizar unas cosas, pero lo llamaron porque había salido un nuevo domicilio. Ya era de noche.


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“Eran las 8, le marqué para ver cómo estaba y si ya iba a salir para que nos viéramos, para irnos a la casa los dos. Él tenía sus audífonos y me dijo: ‘Espere, negro, entrego el pedido, ¿quiere escuchar?’. Le dije que sí, entregó el pedido, como de 70.000 pesos, se despidió del señor y fue cuando escuché: ‘¿Qué hubo piro**?, bájese del celular’ ”.

La angustia se apoderó del joven, y de inmediato le pidió a su hermano que le dijera dónde estaba, que estuviera tranquilo, que ya iba para allá. En el lugar donde Kevin se encontraba había un taxista, y en ese vehículo partió en busca de Juan Carlos.

Cuando llegué él estaba con vida, le cogí la cara, le dije: ‘Hermanito, ya llegué, resista que usted es muy fuerte’. Intentó hablar pero no le salió, le cogí la mano y me apretó“Él le decía al ladrón que no, que todo bien, y el tipo le respondía que no, que se baje del celular. Yo le decía: ‘Hermanito, ya voy para allá. Y él me dijo: ‘No, negro, no venga’, y lo último que escuché fue que hizo como ‘ah, me jodieron’ ”.

Kevin no escuchó ningún disparo, pero sí las voces de gente que pedía a gritos una ambulancia. Colgó el celular, llamó a un primo que trabajaba en el mismo restaurante de Juan, y le pidió que se fuera al sitio donde habían hecho el pedido.

“Cuando llegué él estaba con vida, le cogí la cara, le dije: ‘Hermanito, ya llegué, resista que usted es muy fuerte’. Intentó hablar pero no le salió, le cogí la mano y me apretó, y ahí ya llegó la ambulancia, lo ayudé a subir y ya llegamos al hospital. Los doctores me dijeron que las probabilidades de vida eran muy bajas”, contó.

Juan Carlos no resistió y falleció por el impacto de bala que le propinó un sujeto que se movilizaba en un automóvil gris. Una cámara de seguridad captó el momento.



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