La silenciosa guerra a muerte que libran dueños de fincas e indígenas en zonas que controlan las FARC

Grupos de indígenas en el Apure se han convertido en víctimas, pero también en victimarios de varias personas, como lo ocurrido en septiembre de 2018 en el hato Tierra Grata, sector Capanaparo, donde dejaron cinco cadáveres sin cabezas, genitales, brazos ni piernas; eso fue luego de haber entrado a robar unos ganados y enfrentarse con los obreros de la hacienda. Varios de los indígenas resultaron muertos, pero un grupo de la etnia regresó y mató a los cinco trabajadores del hato.

El 14 de abril de 2020, de la hacienda La Fortaleza ubicada en Capanaparo, vía Guachara, municipio Achaguas, a unos 130 kilómetros de San Fernando de Apure, indígenas robaron varios caballos a Claudio Ramón Calzadilla Maleras, quien fue a recuperarlos, unos 20 indígenas lo buscaron y lo descuartizaron. Las autoridades solo lograron recuperar una pierna del ganadero.

En la zona donde asesinaron a Calzadilla las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) someten a los indígenas, quienes se organizan y roban a los dueños de finca, quienes también asesinan a los aborígenes.

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