Con bebés en brazo migrantes venezolanos mendigan en Bolivia

“Aquí al menos comemos”, repiten los migrantes venezolanos, en su mayoría con bebés nacidos en plena travesía, que están mendigando o pidiendo monedas a cambio de dulces en las calles de La Paz, capital de uno de los países más pobres de Sudamérica.

Bolivia es un nuevo destino para el flujo de venezolanos que caminan y avanzan por América Latina, a medida que colectan lo necesario para ir subiendo a buses con destino a Chile, Perú o Argentina. Apenas cuentan con una cédula de identidad al día y se dirigen a países con sus propias crisis locales, que además les han impuesto visas a una población pobre de origen y sin pasaporte.

“Yo digo que en cualquier lugar estamos mejor que en Venezuela”, afirma Darwinson Landaeta, ex mensajero en Caracas de 36 años, que lleva un año viajando en su silla de ruedas, junto a Alejandra, su pareja, y dos de los cuatro hijos. A los mayores los dejaron con la familia.

Alejandra no puede más del dolor de cabeza: como muchos sufre el mal de altura en esta ciudad a 3.600 metros sobre el nivel del mar, y donde en pleno verano austral, las mañanas y las tardes son frías, con entre 7 y 12 grados Celsius para los cuales ningún caribeño en estas condiciones tiene buen abrigo.

Es Caracas